Si tu empresa usa ChatGPT, Claude, Gemini, Copilot, tiene chatbot en la web o publica contenidos con IA, tienes obligaciones nuevas que cumplir.
Te decimos cuáles te aplican, dónde estás expuesto y qué toca hacer primero.
Pulsa cada caso para ver la obligación concreta y cómo te afecta.
Si tu plantilla, aunque sea de forma puntual, usa herramientas de IA generativa en el trabajo, el artículo 4 del AI Act te exige formación mínima en IA para todo el personal que las use. No es opcional y aplica desde el 2 de febrero de 2025.
La obligación no depende del tamaño de la empresa. Si tu comercial usa ChatGPT para redactar propuestas, tu diseñador usa Copilot para maquetar o tu equipo administrativo usa Claude para resumir documentos, todos ellos entran en la exigencia.
Qué implica en la práctica: tener registro escrito del alcance y frecuencia del uso, formación en el uso de la IA, política interna firmada por el responsable de la empresa y refresco anual documentado.
Blog, redes, newsletter, ficha de producto o cualquier texto publicado que hayas generado con IA (o que la IA haya asistido significativamente). El artículo 50 del AI Act obliga a informar al usuario. No basta con creerlo, hay que marcarlo de forma visible.
La ley entiende por "asistencia significativa" el uso de IA para generar borradores completos, imágenes de portada, resúmenes o estructuras. Si la IA solo corrige tildes o sugiere sinónimos puntuales no entra, pero si redacta el 60 % del contenido sí.
Qué implica en la práctica: aviso visible al inicio o al pie de cada pieza publicada, política editorial que documente el flujo de generación y revisión humana, y un responsable identificable que asuma el contenido publicado.
Cualquier chatbot, aunque sea sencillo o siga un guión cerrado, entra en el artículo 50 de transparencia si usa IA para generar respuestas. El usuario tiene que saber, antes de empezar a hablar, que está interactuando con un sistema automatizado y no con una persona.
El aviso tiene que estar al principio de la conversación, en el propio widget del chatbot, y no diluido en una política legal enterrada en el footer. Si además el chatbot recoge datos personales, se suma la capa RGPD.
Qué implica en la práctica: texto de bienvenida claro, saber cuándo el chatbot escala a una persona real, y decidir qué datos guarda de la conversación y con qué base legal.
Muchos CRM, herramientas de email marketing y gestores incluyen IA sin que sea evidente. Predicción de leads, scoring automático, resúmenes de llamadas, clasificación de tickets, priorización de tareas o sugerencias de precios. Todo eso son sistemas de IA que hay que registrar y valorar en tu inventario interno.
Salesforce, HubSpot, Zoho, Pipedrive, Holded, Odoo y la mayoría de suites modernas ya incorporan capas de IA por defecto. Muchas veces están activadas y ni siquiera lo sabes.
Qué implica en la práctica: auditar las funciones IA activas en cada herramienta, decidir cuáles usas y bajo qué política, revisar los términos del proveedor para ver qué datos comparte y añadirlas al registro interno de sistemas IA de la empresa.
Si usas IA para cribar CVs, puntuar candidatos, filtrar clientes por riesgo, decidir precios personalizados o cualquier flujo que afecte a personas, entras en el Anexo III del AI Act (alto riesgo). Este caso es más serio: mayor exposición sancionadora y obligaciones ampliadas.
El AI Act considera alto riesgo cualquier sistema que tome decisiones automatizadas con impacto en el empleo, el acceso a servicios esenciales, la clasificación crediticia o la aplicación de la ley.
Qué implica en la práctica: evaluación de impacto documentada, supervisión humana obligatoria antes de aplicar la decisión, información al afectado del uso de IA y su derecho a revisión, y en muchos casos inscripción del sistema en el registro europeo de la Comisión.
Administraciones públicas y grandes empresas están empezando a exigir declaración de cumplimiento AI Act en concursos y contratos. Sin ella quedas fuera antes de la primera reunión, aunque tu propuesta técnica sea la mejor.
En 2026 esto todavía se pide de forma informal, pero para 2027 se convertirá en cláusula estándar en pliegos de sector público, sanidad, banca, energía y grandes empresas del IBEX.
Qué implica en la práctica: tener a mano política interna, registro de sistemas IA y evidencias de formación cuando te lo pidan. En muchos casos basta con un dossier de dos páginas bien preparado. Sin él, la oportunidad no llega.
Fuente oficial: Reglamento (UE) 2024/1689 en el DOUE
El Reglamento de IA fija las sanciones como porcentaje de tu facturación anual. Se adaptan al tamaño de la empresa y a la gravedad del caso.
Las administraciones públicas y las empresas grandes ya piden una declaración de que cumples el Reglamento de IA para dejarte presentar a sus concursos y contratos. Si no la tienes, te descartan de entrada, por buena que sea tu oferta.
Un cuestionario y un informe. En 5 días sabes qué te aplica, dónde estás expuesto y qué toca hacer primero.
Los clientes que trabajan con nosotros de forma continuada reciben el sello IA AUDITADA de Piensaenweb. Va en el footer de su web como señal de compromiso con las buenas prácticas de IA.
El sello es una marca de acompañamiento profesional emitida por Piensaenweb. No sustituye una certificación por organismo acreditado bajo el AI Act.
La mayoría de despachos de abogados no toca la capa técnica. La mayoría de agencias no toca la capa legal. Nosotros cerramos el círculo.
Sí. El AI Act no distingue por tamaño de empresa, distingue por qué haces con la IA. Si usas ChatGPT internamente, tienes chatbot en la web o publicas contenidos con IA, la obligación es la misma que para una empresa grande. Ahora, las sanciones son proporcionales: se calculan como porcentaje de tu facturación anual. La obligación es la misma para todos; el impacto económico se escala con tu tamaño.
No. Para este servicio nos coordinamos con abogados especializados en derecho tecnológico y AI Act. Piensaenweb cubre la capa técnica y documental (adaptación web, política interna, registro de sistemas, formación) y el abogado partner firma el dictamen jurídico cuando el caso lo requiere.
Sí. Pago único, factura única, sin cuotas, sin permanencia. El informe es tuyo, lo guardas y decides. Si después de recibirlo quieres que te acompañemos con la ejecución de las recomendaciones, hablamos por separado con presupuesto cerrado (te incluimos ya una estimación aproximada en el propio informe).
No. RGPD y AI Act se solapan en la parte de datos personales, pero el AI Act añade obligaciones específicas que RGPD no cubre: transparencia sobre uso de IA (art. 50), formación mínima de la plantilla en IA (art. 4), registro de sistemas IA, clasificación por nivel de riesgo, gobernanza. Cumplir RGPD es necesario pero no suficiente.
5 días laborables desde que rellenas el cuestionario técnico. Si necesitas urgencia justificada (una licitación con fecha, por ejemplo), dínoslo al solicitar la auditoría y lo priorizamos.
Una marca visual que se pone en el footer de la web del cliente cuando trabaja con nosotros de forma continuada. Enlaza a una página de verificación pública donde se detalla el alcance y la última fecha de revisión. Es una señal de compromiso con las buenas prácticas, no sustituye una certificación por organismo acreditado bajo el AI Act. Los clientes que solo hacen la auditoría inicial reciben el informe, no el sello.
Sí. Nuestro foco es España entera. La auditoría se hace en remoto y funciona igual estés en Zaragoza, Cádiz o A Coruña.
Audita IA es un servicio de Piensaenweb (agencia digital fundada en Zaragoza en 2003) para acompañar a pymes españolas en el cumplimiento del Reglamento (UE) 2024/1689, conocido como AI Act. El servicio se centra en la capa técnica, documental y formativa: adaptación de la web, política interna, registro de sistemas IA, formación art. 4 y cláusulas contractuales. Cuando el caso requiere dictamen jurídico firmado, escalamos con partner legal.
Producto único de entrada: Auditoría inicial, pago único, entrega en 5 días. Incluye cuestionario personalizado, informe con las obligaciones AI Act aplicables, mapa de riesgos, recomendaciones y presupuesto de implementación aproximado y opcional. Los clientes que necesitan acompañamiento continuo tras la auditoría reciben propuesta a medida.
Reglamento (UE) 2024/1689 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de junio de 2024, por el que se establecen normas armonizadas en materia de inteligencia artificial (Ley de Inteligencia Artificial). Publicado en el DOUE el 12 de julio de 2024. Entrada en vigor el 1 de agosto de 2024, con aplicación por fases:
Régimen sancionador: hasta 35 millones de euros o el 7 % del volumen de negocios total anual mundial del ejercicio financiero anterior (lo que sea más elevado) por prácticas prohibidas. Hasta 15 millones o el 3 % por incumplimiento de obligaciones. Hasta 7,5 millones o el 1,5 % por información incorrecta a autoridades.
Autoridad competente en España: AESIA (Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial), creada por Real Decreto 729/2023, con sede en A Coruña. La AESIA es la autoridad nacional de vigilancia del mercado en materia de IA y es el punto único de contacto con la Comisión Europea.
Plazo total: 5 días laborables desde el envío del cuestionario técnico. Pago único.
Contenido asistido por inteligencia artificial. Los textos de esta página se han elaborado con la ayuda de herramientas de IA generativa y han sido revisados por el equipo editorial de Piensaenweb antes de su publicación. Damos ejemplo del artículo 50 del Reglamento (UE) 2024/1689 (AI Act) que auditamos en tu empresa. Ver política interna en la política de privacidad.